Breve introducción
Mucho ha cambiado en Australia desde que sus habitantes originales, los aborígenes australianos, vivían en complejos sistemas sociales con tradiciones que reflejaban su profunda conexión con la tierra y con el medio ambiente. Desde entonces hasta la llegada de los primeros exploradores europeos, de los convictos, de los colonizadores y de los últimos inmigrantes, Australia ha sobrevivido depresiones, guerras y escándalos políticos; ha creado dinámicas ciudades y las leyendas del “monte” y del “guerrero australiano”; les ha permitido a personas de todo el mundo volver a comenzar desde cero; y ha experimentado un declive y el nuevo surgimiento gradual de su cultura indígena.
Historia anterior al siglo XX
Los habitantes originales de Australia, denominados aborígenes australianos, tienen la historia cultural ininterrumpida más prolongada del mundo: sus orígenes se remontan a la última Era de Hielo. Si bien el misterio y el debate ensombrecen muchos aspectos de la prehistoria australiana, en general se acepta que los primeros humanos viajaron por mar desde Indonesia hace aproximadamente 70.000 años.
Los europeos comenzaron a explorar Australia en el siglo XVI: los navegantes portugueses fueron seguidos por los exploradores holandeses y por el emprendedor pirata inglés William Dampier. El Capitán James Cook navegó por toda la costa este en 1770, deteniéndose en Botany Bay; poco después reclamó el continente como propiedad de Gran Bretaña y lo denominó Nueva Gales del Sur.
En 1779, Joseph Banks (un naturalista del viaje de Cook) sugirió que Gran Bretaña podía resolver los problemas de superpoblación en las prisiones transportando convictos a Nueva Gales del Sur. En 1787, la Primera Flota partió hacia la Bahía de Botany, formada por 11 barcos y 750 convictos masculinos y femeninos. Llegó el 26 de enero de 1788, pero pronto se dirigió al norte hacia Sydney Cove, donde había mejores tierras y agua. Para los recién llegados, Nueva Gales del Sur era un lugar caluroso, agreste y horrible, y la amenaza de hambruna estuvo presente en la colonia durante muchos años. Para sobrellevar la lucha contra la naturaleza y contra un gobierno opresivo, estos nuevos australianos forjaron una cultura que se convirtió en la base de la leyenda del “guerrero australiano”.
Los colonos libres comenzaron a sentirse atraídos por Australia en las décadas siguientes, pero fue el descubrimiento del oro en la década de 1850 lo que cambió a la colonia de forma permanente. El enorme flujo de inmigrantes y varios grandes descubrimientos de oro impulsaron la economía y cambiaron las estructuras sociales coloniales. Los aborígenes fueron violentamente echados de sus territorios tribales por los nuevos colonos que tomaron las tierras para destinarlas a la agricultura o a la minería.
Para fines del siglo XIX, muchas personas tendían a idealizar “el monte” (es decir, cualquier lugar alejado de la ciudad) y su gente. El gran foro para este “nacionalismo del monte” era la muy popular revista Bulletin. Las páginas estaban llenas de humor y sentimiento acerca de la vida diaria y sus redactores más notables eran las leyendas del “monte” Henry Lawson y “Banjo” Paterson.
Historia del siglo XX
Australia se convirtió en nación cuando se formó la federación a partir de sus colonias el 1 de enero de 1901. Las tropas australianas lucharon junto con las británicas en la Guerra de Boer y en la Primera Guerra Mundial. El país fue golpeado duramente por la Depresión cuando los precios de la lana y el trigo – dos de los productos principales de la economía – se desplomaron. En 1931 casi un tercio de los asalariados estaban desempleados y había una pobreza generalizada. Para 1933, sin embargo, la economía de Australia comenzó a recuperarse. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, las tropas australianas lucharon junto con las británicas en Europa, pero en última instancia fueron los Estados Unidos los que ayudaron a proteger a Australia del avance de la fuerza aérea japonesa, venciéndola en la Batalla del Mar de Coral.
La inmigración posterior a la Segunda Guerra Mundial trajo una gran cantidad de inmigrantes europeos, que desde entonces han hecho una enorme contribución al país, enriqueciendo su cultura y ampliando su visión. La era de posguerra fue una época de gran crecimiento en Australia, ya que sus materias primas tenían mucha demanda. Australia siguió a los Estados Unidos en la Guerra de Corea y en 1965 envió tropas para ayudar a los Estados Unidos en la Guerra de Vietnam, si bien el apoyo para la participación no fue absoluto. Para muchos jóvenes australianos, fue problemática la introducción de la conscripción (el servicio militar obligatorio) en 1964.
El malestar civil provocado por la conscripción fue un factor que contribuyó a la llegada al poder en 1972 del Partido Laborista Australiano, bajo el liderazgo de Gough Whitlam. El gobierno de Whitlam retiró las tropas australianas de Vietnam, abolió el servicio nacional y los aranceles de la educación superior, instituyó un sistema de salud universal y gratuito, y apoyó los derechos de tierras de los aborígenes.
Sin embargo, la acción del gobierno estaba restringida por un senado hostil y por muchos rumores de administración fraudulenta. El 11 de noviembre de 1975, el gobernador general (el representante del monarca británico en Australia) tomó la medida inaudita de disolver el parlamento e instalar un gobierno interino dirigido por el líder del Partido Liberal de la oposición, Malcolm Fraser. Una coalición conservadora del Partido Liberal y el Partido del País Nacional ganó las siguientes elecciones. El Partido Laborista no volvió a gobernar hasta 1983, año en que un ex líder sindical, Bob Hawke, llevó el partido a la victoria.
Historia reciente y Australia en la actualidad
Después de un período de recesión y de altas tasas de desempleo a principios de la década de 1990, los votantes eventualmente perdieron la fe en el gobierno laborista y a principios de 1996 el líder laborista Paul Keating fue vencido por la coalición conservadora liderada por el actual Primer Ministro John Howard. Australia tiene un sistema parlamentario bicameral de gobierno basado en el sistema de Westminster. Hay tres niveles de gobierno: federal, estatal y local. El parlamento federal está formado por la Cámara de Diputados y el Senado. El partido que tiene la mayor cantidad de bancas en la Cámara de Diputados forma el gobierno. Para más información, visite el sitio web en: www.australia.gov.au/govt-in-aust
El tema del republicanismo – reemplazar a la reina británica por un presidente australiano como jefe de estado – dominó la política australiana a fines de la década de 1990. Cada vez más personas, particularmente los jóvenes australianos, creían que los lazos constitucionales con Gran Bretaña ya no eran pertinentes y que la única manera era declarar a Australia una república. Sin embargo, en un referéndum nacional realizado en 1999 se resolvió continuar con el sistema actual.
En los últimos cincuenta años, las capas menos reconocidas de la cultura e historia australianas han comenzado a adquirir mayor reconocimiento, particularmente a través del arte, la literatura y el cine; como resultado de esto, el icono de “guerrero australiano” se ha vuelto menos relevante. Los inmigrantes han traído sus propias historias, culturas y mitos que se combinan con los de los australianos coloniales. También hay un reconocimiento, que estaba pendiente desde hacía mucho tiempo, del papel fundamental de los aborígenes australianos en la verdadera definición de la cultura actual del país.
El “gran sueño australiano” de tener una casa, que comenzó con en la próspera década de 1950, continúa y ha tenido como resultado la suburbanización masiva de pueblos y ciudades australianas, particularmente en Sydney y Melbourne. La arquitectura australiana hoy no posee un estilo realmente distintivo y las tendencias extranjeras a menudo dominan los grandes proyectos. En muchos casos, los edificios “modernos” más interesantes son en realidad edificios victorianos reciclados u otros edificios de época. Igualmente hay algunas excepciones, las más notables son el Centro de Convenciones en el Puerto Darling de Sydney, el Museo de Melbourne y el Centro Cultural en el Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta en el centro de Australia, que fue diseñado conjuntamente con los propietarios tradicionales del parque. El complejo de Federation Square de Melbourne, con sus agudas figuras geométricas, representa la arquitectura moderna y desafiante en el corazón de la ciudad.
La buena salud de la que goza la economía en la actualidad se evidencia en un dólar australiano relativamente alto, una mayor actividad comercial con China y las utilidades récord de algunas empresas locales. Esto ha sido acompañado por baja inflación y por bajas tasas de desempleo. Por otro lado, el déficit de la balanza comercial del país ha aumentado a $20.000 millones, la deuda promedio de los grupos familiares es elevada y el precio de los inmuebles en muchos centros urbanos es cada vez menos accesible.